Algunos incrédulos tratan de "probar" que la Biblia no es inspirada por Dios y que Jesús no fue el Mesías esperado basado en las diferencias en las dos genealogías de Jesucristo que se encuentran en Mateo 1 y Lucas 3. Según ellos las dos genealogías se contradicen. Una examinación de ambas nos mostrará el motivo de las diferencias y fortalecerá nuestra fe en la Biblia como la Palabra inspirada de Dios.